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Este pequeño artículo va dirigido especialmente a aquellas propietarias que estén gestantes ( o lo estén intentando…) y a las que  les haya salido una serología negativa frente a Toxoplasma gondii.

Como siempre y para no resultar pesados, os daremos unas nociones muy básicas sobre la Toxoplasmosis y las pautas que debeis seguir.

En primer lugar y aunque parezca lógico, deberíais comunicar a vuestro ginecólogo que teneis mascota y el grado de apego o contacto físico que os une. Sabemos que parece obvio, pero lo comentamos porque tenemos clientas que ocultan este tipo de información a sus médicos por miedo a la respuesta del facultativo. Ocultar la información puede ser muy contraproducente.

El microorganismo que produce la Toxoplasmosis no suele causar problemas graves en la población sana, e incluso puede que muchos de nosotros hayamos pasado la enfermedad sin percatarnos de ella.

El problema radica cuando la infección se produce durante la gestación. Si bien a la futura madre no le provoca apenas problemas, los daños al embrión son muy importantes, tales como abortos (al comienzo del embarazo) o malformaciones (en el segundo tercio de la gestación).

Es importante, por lo tanto, saber si somos susceptibles de contraer la enfermedad ( serología negativa frente a Toxoplama gondii) y por otra parte intentar evitar el contagio.

Existen tres vías principales de contagio:

  1. Heces de gatos parasitados con Toxoplasma.
  2. Ingesta de carne poco hecha o incluso cruda. En este apartado se incluirían los embutidos dado que no han pasado ningún proceso con calor .
  3. Verduras no lavadas adecuadamente.

Las posibilidades en todos los casos son escasas pero nunca está de más tomar precauciones.

En cuanto a la vía que nos ocupa a los veterinarios clínicos, esto es, las mascotas, simplemente decir que se deben desparasitar internamente con un protocolo más estricto.

Sería adecuado desparasitar internamente cada tres meses y por otro lado evitar en la medida de lo posible el contacto con las heces. Esto último incluye NO limpiar la bandeja y evitar el cepillado del gato.

Estas acciones deberían recaer en otra persona de la casa que no se la gestante.

Damos por hecho que al gato no se le ha de besar, achuchar, restregar, dormir con él en la misma cama y todo el resto de costumbres poco higiénicas que solemos hacer…

Por lo demás es importante incidir en la higiene de las manos, lavandolas siempre después de tocar al animal y siempre antes de cualquier comida.

Esperamos que este pequeños artículo os haya servido para responder a algunas de vuestras dudas.

PD: ¡ Felicidades a las futuras mamas !